Un equipo multidisciplinar de la Universidad de Santiago de Compostela y del CISPAC inició en el cementerio de Serantes, en Ferrol, una intervención arqueológica destinada a localizar y evaluar el estado de conservación de las fosas en las que podrían estar enterradas al menos 197 víctimas de la violencia franquista. Los trabajos, que comenzaron el pasado 31 de agosto y se prolongarán hasta el 11 de septiembre, se centran inicialmente en la realización de una cata que permita comprobar la presencia de restos humanos y determinar las posibilidades de una futura exhumación.
La actuación parte de una investigación histórica desarrollada por el grupo Histagra, perteneciente al CISPAC, bajo la coordinación científica de Lourenzo Fernández Prieto y Antonio Míguez Macho. El estudio, realizado por Xurxo Antelo y Lucía Santiago con la colaboración de la Asociación Cultural Memoria Histórica Democrática de Ferrol y de las familias de las víctimas, permitió ampliar significativamente el número de personas documentadas.
Las estimaciones anteriores situaban la cifra entre 170 y 175 víctimas, mientras que el proyecto Nomes e Voces recogía 189. La revisión de nuevas fuentes y registros elevó finalmente el número hasta un mínimo de 197 personas enterradas entre 1936 y 1942, la mayor parte de ellas en los meses posteriores al golpe de Estado. La ampliación del cementerio, la construcción de nichos y las exhumaciones promovidas por las propias familias a partir de los años cincuenta modificaron algunos de los espacios en los que se realizaron los enterramientos. La investigación trata ahora de determinar qué zonas pueden conservarse intactas, cuáles fueron alteradas y en qué puntos resulta posible localizar restos en posición primaria o secundaria.



Los resultados de la cata arqueológica, coordinada por José Carlos Sánchez Pardo, investigador del grupo AEVUM de la USC y del CISPAC, y desarrollada sobre el terreno por Tempos Arqueólogos, determinarán las siguientes fases del proyecto. En caso de localizarse restos óseos, se iniciará un análisis antropológico forense coordinado por Edgard Camarós, investigador del grupo GEPN-AAT de la USC y del CISPAC. Este estudio permitirá comprobar la posible existencia de signos de violencia y avanzar, posteriormente, en la identificación genética mediante la comparación con muestras aportadas por las familias.
“Facemos isto porque nos seguimos facendo unha pregunta: hai 90 anos comezaron a matar xente, pero ‘por que tiveron que matalos?’ É unha pregunta histórica, democrática e de dereitos humanos” – Lourenzo Fernández Prieto (HISTAGRA-CISPAC)
La intervención en Serantes se enmarca en el convenio firmado por la USC y la Diputación de A Coruña, con financiación del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática. El acuerdo contempla la investigación histórica, arqueológica y forense de las fosas de la violencia franquista localizadas en los cementerios de Serantes; Beira, en Carral; y Boisaca, en Santiago de Compostela. Por el número de víctimas documentadas, Serantes constituye uno de los principales lugares de enterramiento vinculados a la represión franquista en Galicia y un espacio fundamental para avanzar en el conocimiento, la reparación y la recuperación de la memoria democrática.


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